Código Penal Colombiano · Ley 599 de 2000
Artículo 390 A del Código Penal Colombiano
Tráfico de votos
¿Qué dice el artículo 390 A?
El artículo 390A del Código Penal Colombiano establece que ofrecer los votos de un grupo de ciudadanos a cambio de dinero o dádivas, con el fin de influir en su voto a favor de un candidato o partido, es un delito. Aplica a cualquier persona que realice esta acción durante procesos electorales, plebiscitos o consultas populares.
- Ofrecer votos a cambio de dinero es un delito.
- Aplica a elecciones, plebiscitos y consultas populares.
- La pena es de 4 a 9 años de prisión.
- Se establece una multa de 400 a 1.200 salarios mínimos.
- Busca proteger la integridad del proceso democrático.
Ejemplos
- Un político que paga a ciudadanos para que voten por él en una elección.
- Una persona que ofrece dinero a un grupo para que se abstenga de votar o vote en blanco.
- Un grupo que intenta influir en un plebiscito a cambio de beneficios económicos.
Texto oficial del artículo 390 A
Artículo 390A. Tráfico de votos. El que ofrezca los votos de un grupo de ciudadanos a cambio de dinero o dádiva con la finalidad de que dichos ciudadanos consignen su voto en favor de determinado candidato, partido o corriente política, voten en blanco, se abstengan de hacerlo o lo hagan en determinado sentido en un plebiscito, referendo, consulta popular o revocatoria de mandato incurrirá en prisión de cuatro(4) a nueve (9) años y multa de cuatrocientos (400) a mil doscientos(1.200) salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Fuente: Código Penal Colombiano (Ley 599 de 2000), texto oficial. Consulta la norma completa en la Secretaría del Senado.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si ofrezco dinero por votos?
Ofrecer dinero o dádivas a cambio de votos es un delito grave. Si te encuentran culpable, puedes enfrentar una pena de prisión de 4 a 9 años y una multa significativa. Es importante respetar el proceso democrático y no incurrir en estas prácticas.
¿A quiénes afecta el tráfico de votos?
El tráfico de votos afecta a todos los ciudadanos, ya que distorsiona el proceso electoral y la voluntad popular. También perjudica a los candidatos y partidos que compiten de manera justa, afectando la confianza en la democracia.